«Una ovación en planta de casi diez minutos, clamorosa y bramante, fue la recompensa que Wicki y sus huestes recibieron de un público absolutamente conmovido por la arrasadora e indeleble experiencia.»
«Es una pena porque el concierto prometía, pero se quedó en eso, en promesa. Una pena por la oportunidad desperdiciada de disfrutar de un monográfico de Velázquez en condiciones, pero una pena también porque en este país la música audiovisual de aquí no se contempla y menos desde el ente público.»
«Por eso ‘The Final Concerts’ tiene algo de memento mori. El aire de necrótica solemnidad no lo disipaba ni el aroma de las palomitas que subía y bajaba por las gradas.»
«Dejando a un lado la barrabasada conceptual, llamó positivamente la atención la manera extraña de entender y proyectarnos estas músicas: Salado es un director templado, su gesto claro y pequeño lo demuestra, aún recordamos su hazaña de conducir Un americano en París como lo hizo.»
«Fue el único punto negro de una experiencia por otra parte muy disfrutable que cerró el propio Arnold a la Gibson ES135 marcándose en la escena final el celebérrimo riff que la leyenda dice escribió Barry y no Monty Norman. Muy grande.»
«Nacho de Paz ha vuelto a hacerlo. Casi un año después de su vini, vidi, vici dirigiendo contra pantalla el score metafísico y extemporáneo de Sánchez-Verdú para el ‘Nosferatu’ de Murnau, ha repetido gesta en el Auditorio Nacional enfrentándose a la genial distopía épica de Fritz Lang musicalizada por su colega Gottfried Huppertz.»
«De ello (…) pudieron dar fe los melómanos y las familias que el viernes 2 y el domingo 4 de enero repletaron la sala grande del Auditorio para disfrutar del concierto-proyección de la versión original de tres horas de La comunidad del anillo que la OCNE ha tenido el tino de importar esta temporada.»
«(…) Por primera vez en la historia de la institución, sonaba en la sala grande un concierto íntegramente dedicado a la música para videojuegos… (…) un paso de gigante para una formación que necesita reinventarse si no quiere acabar tan envejecida como sus abonados.»